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En la Mira

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 09-05-2019 | [Imprimir]
Héctor Estrada

San Cristóbal, rumbo a la primera gran crisis por agua en Chiapas


Frente a la vista de la población y las propias autoridades de los tres niveles de gobierno, las principales reservas de agua dulce en San Cristóbal de la Casas, la tercera ciudad más poblada de Chiapas, están siendo devastadas de manera
acelerada. Poco se dice, pero la problemática amenaza con convertirse pronto en la primera gran crisis por abastecimiento de agua en la entidad chiapaneca.
Se trata de los humedales de montaña La Kisst y María Eugenia, ubicados en el mismo municipio de San Cristóbal de las Casas. Ambos son la fuente de abastecimiento para el 70 por ciento de la población de esa ciudad, además de funcionar como zonas de regulación para caudales excedentes, sitios de depuración natural de aguas, zonas de amortiguamiento para el control de inundaciones, así como reguladores de humedad y temperatura local.
Su existencia desde hace siglos, como parte de la red de humedales en la región, ha sido fundamental para mantener el equilibrio ambiental y la subsistencia de los asentamientos humanos en la zona. Pero el crecimiento urbano desmedido, el cambio de uso de suelo y la ineficiencia de las autoridades para garantizar la conservación de estos mantos acuíferos han colocado a San Cristóbal en alto riesgo de desabasto generalizado para los próximos años.
Durante las últimas dos décadas poco más de 20 hectáreas al interior de los humedades han sido completamente devastadas, secadas, rellenadas y acondicionadas para el desarrollo de complejos inmobiliarios. Tan sólo en lo que respecta al humedal María Eugenia se tienen registradas 15 invasiones y numerosas zonas de azolvamiento intencional que han provocado un impacto ambiental considerable.
En 2008, el entonces gobernador Juan Sabines Gutiérrez ordenó la publicación de los decretos 137 y 138 en el Periódico Oficial del Estado No. 078. Mediante estas publicaciones legislativas los humedales La Kisst y María Eugenia fueron declarados Áreas Naturales Protegidas, sujetas a conservación ecológica. Se prohibieron los cambios de uso de suelo, las actividades de relleno o cualquiera otra que modificara el patrón de escurrimiento en la zona.
Sin embargo, debido a que los humedales se encuentran ubicados en propiedad privada, quienes se ostentaron como dueños iniciaron las acciones legales correspondientes, alegando que, en el proceso, se omitió notificarles del decreto y se les causó daño patrimonial. Los errores de procedimiento y la falta de una debida defensa terminaron otorgando un amparo federal a los propietarios particulares, dejando sin efectos a los decretos de conservación ecológica.
El error garrafal trató de ser resarcido el 22 de Marzo de 2011 con la publicación de un nuevo decreto (No. 182 publicado), pero se cometieron nuevos errores. Desde entonces poco se ha podido hacer para detener la devastación. Los propietarios han acelerado el cambio de uso de suelo, bajo la complicidad de las autoridades municipales que han facilitado el otorgamiento de permisos pese a la alarmante situación.
Entorno al caso existen actualmente denuncias formales ante dependencias como Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), la Procuraduría General de la República, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y Secretaría de Medio Ambiente e Historia Natural de Chiapas, que hasta el momento han sido omisas.
El oficio de intervención urgente entregado por el Colectivo de Educación para la Paz y los Derechos Humanos (CEPAZDH) al entonces gobernador Manuel Velasco Coello nunca tuvo respuesta, mientras la Comisión Nacional del Agua (Conagua) se ha excusado argumentando la falta de recursos económicos para la realización de los estudios que permitan delimitar y definir la zona de protección ecológica.
Hoy los efectos nocivos han causado la pérdida del 20 por ciento de los humedales, y la devastación avanza con rapidez. Si las cosas no se modifican, de acuerdo a especialistas, los humedales de montaña La Kisst y María Eugenia podrían perderse en alrededor de una década, llevando a San Cristóbal de las Casas hacia la primera gran crisis por agua en Chiapas, con una afectación directa a más de 180 mil personas que hoy ignoran o desestiman el riesgo en que viven… así las cosas