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En la Mira

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 17-02-2019 | [Imprimir]
Héctor Estrada

En plena crisis de desbasto, Velasco habría escondido medicamentos para reventa ilegal


Mientras los hospitales de Chiapas enfrentaban la peor crisis de desabasto de insumos y medicinas de los últimos años, miles de medicamentos del sistema de salud pública
permanecieron reguardados o escondidos en al menos cuatro bodegas de Tuxtla Gutiérrez a la espera de ser revendidas a clientes como la misma Secretaría de Salud estatal.
La información difundida este domingo por el periódico Reforma ha reavivado el escándalo de corrupción en materia de salud pública que durante el sexenio pasado se convirtió en una de las más incomodas “piedras en el zapato” para Manuel Velasco Coello. Se trata de información verificable que confirma la existencia de medicamentos del cuadro básico que nunca llegaron a los hospitales y clínicas de Chiapas.
De acuerdo a datos revelados por el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud a finales de año pasado fueron localizadas cuatro bodegas en la capital chiapaneca en las que se realizó un inventario exhaustivo. En total se acumuló una lista con más de 35 páginas con nombres de medicamentos y material de curación que fueron adquiridos desde el año 2016, pero nunca llegaron a los clínicas o centros hospitalarios estatales.
Dentro de la lista se encuentran medicamentos reportados como “agotados” en el transcurso de los años 2017 y 2018. Incluso fueron encontradas numerosas cajas de fármacos para la atención urgente de cuadros de dengue, que fueron reportados con desabasto el año pasado, justo durante la epidemia de dengue que causó la muerte de 33 personas en la entidad chiapaneca.
El Sindicato detalló que fue desde diciembre pasado cuando se informó al nuevo titular de la Secretaría de Salud, José Manuel de la Cruz, sobre la existencia de las cuatro bodegas y se inició con el proceso de inventario. Precisaron que hoy son un aproximado de 23 auditores quienes trabajan ya en la investigación del caso y las razones por las que se dejaron de entregar dichos insumos a los hospitales de Chiapas.
Sin embargo, los integrantes del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud han sido muy tajantes en sus señalamientos, pues aseguran que se trataba de una maniobra habitual que los funcionarios del sexenio pasado usaban para “recomprar” los medicamentos mediante asignaciones directas. Un artificio de evidente corrupción que habría pasado inadvertido durante el sexenio de Velasco Coello.
En caso de confirmarse, el tema cobraría tintes aún más graves. No sólo se constituirían claros actos de corrupción, sino también graves delitos de omisión y negligencia en materia de salud pública, pues el intencional desabasto de medicamentos o material hospitalario habría incidido de manera directa en la precaria atención o pérdida de vidas durante el proceso.
Lo sucedido no sólo resulta indignante, sino aberrante desde cualquier ángulo. Ocultar medicamentos, generar un desabasto intencional y poner en riesgo la salud de miles de chiapanecos en aras del enriquecimiento ilícito rebasa los limites de lo tolerable. El ex secretario de Salud Francisco Ortega Farrea debe ser investigado y llamado a cuentas de manera urgente para explicar lo sucedido.
Sobre sus espaldas y, por consecuencia, sobre las de su exjefe Manuel Velasco Coello pesan otras tantas irregularidades en materia de salud como el presunto desvío de 187 millones de pesos detectados por la Auditoría Superior de la Federación el año pasado, los 466.8 millones de pesos que la administración de Ortega presuntamente retuvo ilegalmente vía nómina a los empleados y los 300 millones de pesos de ISR que nunca fueron reportados al Servicio de Administración Tributario (SAT), entre otras tantos señalamientos.
Lo sucedido al interior de la Secretaría de Salud durante los últimos seis años debe tener responsables directos y castigo penal. No pude guardarse silencio y dejar que las cosas sigan quedando en la absoluta impunidad, sobre todo en este caso cuyas consecuencias seguramente tuvieron implicaciones directas en el bienestar y la vida de miles de chiapanecos cuyo Derecho Humano a la salud habría sido violentado de la manera más ruin… así las cosas.