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Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

Comentando la noticia

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 21-12-2018 | [Imprimir]
Alfonso Carbonell Chávez

Sentimientos encontrados


A punto estamos de asistir al final y no solo de un año, sino de décadas de un sistema económico que ha hecho evidente y ensanchado, la brecha histórica de desigualdades e
injusticias provocadas insisto, por un sistema depredador y extractor de las riquezas nacionales. La connivencia forzada de dos Méxicos solo se explica, me queda claro, por el manejo torcido de la ley y que bajo el amparo de la misma, se han cometido las más grandes ignominias de corrupción, impunidad, despojo y asesinatos contra los mexicanos. Se acaba para México y Chiapas, un sexenio que ha producido millones de pobres que hoy engrosan las filas del hambre la desesperación y el hartazgo acumulado. En especial para los chiapanecos, difícil resultaba imaginar siquiera, que tras de un gobierno derrochador e irresponsable como el de Juan Sabines, el de Manuel Velasco pudiera resultar más desastroso y sí, la maldición se cumplió y por mucho el del depredador Velasco ha rebasado y con creces, cualquiera de los gobiernos de que se tengan registros. Así el gobernador-senador sustituto de sí mismo, rompió con gran margen de ventaja, cualquier antecedente en materia de corrupción, irresponsabilidad, falta de probidad e ignorancia supina en el arte de gobernar. Un gobernador de ocurrencias, estúpidas ocurrencias como aquella de repetir infausto pasaje que en nada honra al movimiento del 68 con el genocida Díaz Ordaz, al repetir (como loro) eso de; “Hemos sido tolerantes hasta excesos criticables”.



Pero vaya eso sería lo de menos ya que prueba lo que encarnaba en su papel de desgobernador, una entera falta de mesura y de continencia verbal. La valoración de su mandato ni siquiera requiere de una revisión histórica, basta con concentrarse en su último año para dibujar, de cuerpo entero, la clase de calaña que resultó ser Manolito. Impuso candidatos en todos los partidos a la gubernatura, no sin antes jugarles la cabecita a más de un despistado que hasta dejó su cargo para entrarle a la competencia. Jugó con las autoridades electorales a capricho, lo que le valió cierto descrédito a éstas mismas ya que se trasgredieron plazos como eso de romper alianzas y registrar candidatos a destiempo. En fin hacer de un proceso democrático un verdadero cochinero. Me cae. En el terreno de las finanzas jamás hubo recursos, o al menos no los suficientes ni en tiempo provocando un desequilibrio en la economía estatal al pararse obras por la falta de pago a contratistas o incluso, haberse provocado desabasto de medicinas en hospitales y lo peor, si lo hubiera, una crisis de gobierno al dejárseles de pagar a miles de burócratas sus salarios y prestaciones como ahora aún sin aguinaldo muchos.



Pero no me detendré en el pasado porque los hubiera no existen. Y aunque el grito de la sociedad sea de ¡justicia!, ante tan aberrantes actos de robo e impunidad perpetrados en la pasada administración, más nos vale empezar a fijarnos en el presente porque en una de esas, nos vuelven a pasar la rata por las narices. Es tiempo, se ha dicho y repetido hasta la saciedad, de la cuarta transformación (4T) que en teoría y debe aceptarse empiezan a dar visos que así será, la corrupción quedará desterrada como forma de gobierno en el país y en Chiapas por supuesto. Andrés Manuel López Obrador debo confesar, me produce sentimientos encontrados ya que al puro estilo “chimoltrufia”, igual que dice una cosa dice otra. Y para muestra botones como aquél de regresar el ejército a los cuarteles y ahora no sólo no regresan, sino se convertirán en policías; o más reciente el tema del presupuesto 2019 al que recortaron recursos a las universidades públicas como la Unam, el Poli y la Uam entre otras, para luego eso sí, rectificar y aceptar el error. Error porque como el mismo recordó, habría sostenido en campaña que si no se les iba mejorar tampoco se les quitarían recursos. Pero en fin. Concluiría sobre el tema, que el que no hace nada nunca se equivoca. Y por otro lado no es lo mismo ver los toros desde la barrera que enfrentarse con este en el ruedo. Creo lo entiende bien el presidente. Además “errar es de humanos”. Espero no sea la regla.



Pero podrán o podremos decir misa, lo que sí creo y lo digo a título personal, este nuevo gobierno de la “cuarta” quinta o “n” transformación o la etiqueta que usted guste, dista años luz de los hipócritas, elitistas, excluyentes, clasistas, predadores, insensibles, sordos, insulsos, derrochadores, criminales, caníbales, incendiarios y mata pasiones anteriores. El que gusten y pongan enfrente; Fox y Martita, Felipillo Calderón y su “adipción” al chupe; el del copetón Peña y su gaviota “blanca”.



Concluyo; así pues, terminamos este aciago 2018 y con éste, es mi deseo para este venidero 2019 (y no es albur), no sólo el gobierno o Andrés Manuel o Rutilio Escandón sino todos ¡empecemos a cambiar! (¡Empecemos ya! je) Porque de nada servirá llenarnos la boca de buenas intenciones si la sociedad misma no empieza a tomar acciones; de asumir un papel activo en la toma de decisiones. Entendamos que los gobiernos y lo repite el presidente López Obrador cada mañana, deben de obedecer al pueblo. El pueblo pues, es el legítimo patrón de los gobernantes aquí y en China. Así es qué, no se me achicopalen paisanos. Cierto y lo advierto en el título hoy me encuentro con sentimientos encontrados, pero con el ánimo revivido porque confío en que las cosa pueden cambiar que ¡van a cambiar! Y ese y no otro, debe ser el empeño generalizado de la sociedad y gobierno. No quiero ser idílico empero sí, es hora de tomarnos de la mano uno con el otro y los otros con el uno y así formar una cadena de amor sentado en la solidaridad y la hermandad. “Que se olvide la odiosa venganza que se olvide por siempre el rencor”. Pues, solo me resta desearles una ¡feliz navidad y un próspero año nuevo! Y espero que nos sigamos encontrando a través de estas líneas de Comentando la noticia. Sentimientos encontrados. ¡Me queda claro!