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En la Mira

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 22-10-2018 | [Imprimir]
Héctor Estrada

¿Qué hay detrás de la masiva migración centroamericana?


El éxodo masivo de centroamericanos, principalmente hondureños, hacia el norte del continente y su paso por México ha puesto de manifiesto una serie de lecturas interesantes
sobre las reacciones del pueblo mexicano, la capacidad de su gobierno, el comportamiento de las autoridades electas y las vulnerabilidades nacionales, que van mucho más allá de las controversias superficiales.
Para hablar del tema se debe reconocer, de entrada, que no se trata de un asunto fácil de abordar, analizar y afrontar. Tiene de fondo una serie de connotaciones sociales y evidentemente políticas, aunque se trate de negar reiteradamente. Y es que, la pobreza, la inseguridad, la marginación y el rezago son consecuencias innegables de las políticas internas de cada una de las naciones y los intereses transnacionales de influyen sobre ellas.
La pobreza y violencia en Centroamérica es tan añeja como las propias naciones que integran esta franja continental. La corrupción, las dictaduras y explotación (obrera y de recursos naturales) a razón de intereses estadunidenses y europeos han hundido a la región en la más profunda pobreza, desigualdad y violencia. A excepción de Costa Rica, el resto de las naciones centroamericanas tienen décadas sin respirar desarrollo sostenido.
La caravana migrante convocada dentro de territorio hondureño hace sólo unos días para traspasar fronteras hasta llegar a los Estados Unidos se da a menos de un mes de las elecciones intermedias en la unión americana donde se renovará el Congreso, y el asunto migratorio es un tema de elevado interés electoral.
Los proyectos de ley en materia migratoria de Donald Trump y los republicanos no han prosperado durante los últimos años. Se han convertido en uno de sus principales focos de críticas sociales, dejando a importantes propuesta de campaña como el famoso muro entre México y Estados Unidos sin el presupuesto necesario para avanzar como Trump desearía.
Ahí es justo donde la amenaza de “una invasión masiva de migrantes” le ha resultado causalmente tan beneficiosa a Trump para generar afinidades tanto dentro como fuera de los Estados Unidos. Y es que, aunque el origen de la caravana se dio por una convocatoria fortuita, que no ha sido investigada a fondo, lo cierto es que dentro del contingente los intereses y objetivos son tan diversos como los migrantes mismos.
Evidentemente dentro de la multitud hay miles de familias y personas que se han unido a la caravana con el objetivo de huir de la pobreza o violencia dentro de su país, en busca de mejores oportunidades de vida. Las imágenes de niños, mujeres, hombres y ancianos quebrados por el cansancio y la desesperación duelen en lo más profundo del alma. Sería francamente inhumano no despertar empatía ante su situación.
Pero también dentro del contingente hay muchos otros, violentos, con intereses deshonestos, que han visto en la caravana la oportunidad de salir de su país y transitar entre la multitud, evadiendo las leyes y la justicia, utilizando los intereses legítimos de otros para obtener beneficios tramposos. Nada que antes no se hubiese documentado, y no reconocerlos sería pecar de inocente y deshonesto.
Por eso es tan importante la necesidad de un ingreso ordenado a cualquier soberanía en el mundo. Esa es la función esencial de las fronteras internacionales. Por supuesto que se deben otorgar todas las garantías expresas en los Derechos Humanos y los tratados internacionales. Los migrantes tienen derecho a tramitar una estancia legal o solicitar asilo político, así lo establecen los tratados o convenios firmados y ratificados por México, pero siempre con el respeto de ambas partes al debido proceso y la paz social.
La violencia sólo genera riesgos y víctimas innecesarias, es indefendible o justificable desde cualquier ángulo por más idealista y humanista que fuese. A México le ha tocado enfrentar un fenómeno migratorio inédito (con su inevitable impacto mediático) que ha desatado los mas diversos sentimientos de miedo, incertidumbre, rechazo, solidaridad y odio que sólo podrán clarificarse con orden, certidumbre y legalidad por parte de quienes gobiernan el país... así las cosas.