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Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 29-07-2018 | [Imprimir]
César Trujillo

Los médicos pasantes y los abusos en el nosocomio de Ocozocoautla


El acoso, negligencia, trato déspota y violaciones a los reglamentos internos (y al mismo hipocrático) dentro de algunos hospitales, de parte de los doctores encargados de los servicios sociales y la enseñanza en Chiapas, son una constante.. No les
importa que los médicos pasantes se encuentren graves de salud o que cumplan con lo que se les exige, pues ponderan el favoritismo y el intercambio de canonjías con unos, pasando por sobre los derechos de otros que sí cumplen con lo que les corresponde aun cuando ponen en riesgo su integridad.
En esta ocasión los nombres de los doctores José Luis Pineda, jefe de enseñanza del Hospital Médico Rural número 31 de Ocozocoautla de Espinosa, Manuel de Jesús Santaella Sibaja, titular de la Unidad Médica Hospital Rural número 31 de Ocozocoautla, y José Manuel Sumuano Imatzu, coordinador de Educación Delegacional en Salud en Chiapas, han salido a relucir como los promotores y protectores de las violaciones a los derechos humanos de algunos pasantes que se han visto afectados en la forma “operativa” y “despótica” en que estos galenos actúan, haciendo de la estancia de algunos que aspiran a ser médicos un infierno.
El doctor Pineda ha sido sindicado, de forma directa, por su falta de ética y su actitud deshumanizada al obligar a los médicos pasantes del Hospital Rural número 31 de Ocozocoautla, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), que no son de su agrado, o que no le pagan favores (vaya usted a saber), a cumplir con actividades dentro del nosocomio aun cuando éstos se encuentran incapacitados y con documentos que avalan que están muy enfermos: recetas y estudios que a él le parecen “apócrifos” pese a que llevan el diagnóstico, sello y firma de un médico general de un hospital como el Gilberto Gómez Maza. Y todo, según se dice, lamentablemente bajo la protección del titular de la Unidad Médica Hen Coita, el doctor Manuel de Jesús Santaella Sibaja, quien se hace de la vista gorda pese a los llamados que le han hecho los jóvenes afectados.
Lo grave del asunto es que aun cuando los jóvenes cumplen con lo que les exigen, son borrados de las listas, acosados y acusados de inasistencia y dados de baja del servicio del hospital sin siquiera avisarles ni a las autoridadescompetentes, tal y como lo marca el reglamento que al pie de la letra dice: “Informar por escrito al alumno lasmedidas administrativas o disciplinarias que se tomarán, según sea el caso y enviar copia del mismo a la institución educativa de procedencia, así como al coordinador delegacional de educación en salud en un lapso no mayor a 5 díasposteriores a su determinación en el apartado 56 y 55 del reglamento”. Aunque curiosamente los siguen mandando a servicio social y cumplimentar actividades pero de forma oral y sin documentos que los respalden, eso sí bajo amenaza.
Todo lo anterior debería ser muestra clave y firme para sancionar administrativamente al doctor Pineda y exigirle que se avoque a los reglamentos, que respete y pondere el juramento hipocrático, que no violente el derecho de los futuros médicos y, en caso de reincidencia, suspenderlo o cambiarlo de una posición estratégica donde se deben reforzar no sólo los conocimientos de los pasantes, sino sembrarles los valores de la ética profesional y del buen trato para con los demás en tiempos tan aciagos como estos. Pero parece que es pedirle peras al olmo, y más cuando ya se rumora que es el consentido (y respaldado con todo) del doctor Sumuano Ymatzu, coordinador delegacional en enseñanza en Salud en Chiapas.
Es vergonzoso que un doctor como José Luis Pineda con su trayectoria, con los años que tiene de experiencia y con la formación que su mismo personal dice que ostenta, se olvide que alguna vez fue médico pasante y que como médico tiene la responsabilidad moral y ética de forjar y formar a las nuevas generaciones, sobre todo por el puesto que hoy ostenta. Pero es más increíble que Sumuano Ymatzu no tome cartas en el asunto aun cuando ya tiene conocimiento de cada una de las violaciones que sus protegidos cometen y sigue haciendo como que nada sucede. ¿Necesita acasoque este tema llegue hasta otras instancias para poder tomar cartas en el asunto?
Ni la prepotencia ni el trato deshumanizado con el que opera el doctor Pineda en un puesto como el de Enseñanza deben ser tolerados en un hospital. Ya hemos tenido experiencias lamentables de desenlaces fatales por la negligencia con la que se mueven algunos doctores y este parece no ser el caso. ¿A qué se debe que Pineda firme las incapacidades de un pasante con una simple gripe o de quien no quiere llegar y obligue a otros, con problemas graves de salud, a acudir para luego darles de baja por su capricho, sin dignarse a emitir un aviso afectando el desempeño de estos jóvenes? No lo sé, pero no es nada ético. Ojalá y las autoridades de Salud en Chiapas tomen cartas en el asunto, que se corrijan estas prácticas que son sólo una muestra de todo lo que seguramente pasa dentro de ese hospital en Ocozocoautla donde los directivos actúan como caciques y vejan los derechos de los demás. Estaremos dando seguimiento al tema.

Manjar
Según información de La Jornada, el Senado de la República se gastó más de mil millones de pesos en salarios yprestaciones en el pago a asesores en 2017. Se dice que el personal fue contratado la mayoría de las veces con criterios extralegislativos. Así, la nómina es superior en más de 50 por ciento a la de los 128 senadores, 458funcionarios de alto nivel, 593 trabajadores sindicalizados, 87 de confianza y 271 profesionistas del Servicio Civil de Carrera. Por ese personal permanente, el año pasado el Senado erogó 435 millones de pesos. ¡Chulada de maíz prieto! #LosDespilfarros // La recomendación de hoy es el libro de Una novela criminal de Jorge Volpi y el disco Sueño de libertad de José Luis Perales. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.