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En la Mira

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 01-03-2018 | [Imprimir]
Héctor Estrada

Finalmente, inician los destapes por la alcaldía tuxtleca


El primer aspirante a la Presidencia Municipal de Tuxtla Gutiérrez se ha destapado finalmente. Se trata del ahora ex diputado Carlos Penagos Vargas que este miércoles pidió licencia para contener abiertamente por la candidatura hacia la alcaldía tuxtleca. Un
anuncio que francamente no sorprende, pero sí comienza a perfilar las opciones en ese espacio de la contienda electoral que parecía olvidado.
Penagos Vargas no es un personaje nuevo en la política local. Comenzó su carrera política durante la administración de Juan Sabines Guerrero, arropado por las relaciones políticas y poderío económico de su controversial suegra, Rosario Pariente Gavito. Es un vínculo ya de pleno conocimiento público.
Su astucia para colarse rápidamente a las estructuras verdes de Manuel Velasco durante la campaña al gobierno del estado y construir estrechas relaciones con los principales alfiles del sexenio (Eduardo Ramírez Aguilar y Fernando Castellanos) le facilitaron los caminos para amasar pequeños copos de poder con miras a un objetivo perfectamente definido desde mucho antes que comenzara el actual sexenio.
Para nadie es un secreto que el joven e intempestivo político siempre ha tenido entre sus aspiraciones ocupar la alcandía tuxtleca. Las cosas parecieron complicársele durante el reciente desencuentro con Ramírez Aguilar a mediados del año pasado. La gota que derramó el vaso fue el sabotaje final a la iniciativa presentada por él para la eliminación del fuero constitucional en Chiapas. Fue una ruptura que nomás ya no volvió a resanarse.
Por eso no extrañó nada que fuera el único diputado del PVEM que, mediante una diplomática postura, decidiera no renunciar durante la rebelión verde en Chiapas. Y es que, por otro lado, Penagos Vargas ya había avanzado en las negociaciones con miembros de las cúpulas nacionales priistas y verdes, así como la fracción antagonista de Ramírez Aguilar al interior del propio Partido Verde en Chiapas.
Por el momento el camino parece completamente despejado dentro del matrimonio forzado entre el PRI y el Verde Ecologista. Sin embargo, aún resulta muy prematura “echar campanas al vuelo”. De manera silenciosa otros personajes también transitan con el mismo objetivo. Jovani Salazar, como uno de los principales operadores de Eduardo Ramírez, también está haciendo lo propio desde otro frente.
Pero la mayor de las complicaciones para las aspiraciones de Penagos se cocina justamente en la misma trinchera que complicó el paso de Fernando Castellanos. La aparición de Francisco Rojas Toledo en la contienda por la presidencia municipal de Tuxtla Gutiérrez es inminente. Ahí estará sin duda el principal contendiente en búsqueda de revancha y, sin duda, traerá serios aprietos al proyecto electoral del ex diputado verde.
Para antes del mes de abril los rostros de la contiendan deberán estar perfectamente definidos. Las campañas formales por el relevo en la alcaldía tuxtleca estarán a en puerta y los tiempos de especulaciones e incertidumbre electoral finalmente se habrán diluido. Al final de cuentas, el gobierno de la capital chiapaneca siempre ha sido antesala de aspiraciones a mayor escala… así las cosas.