Menu:

Buscar por fecha:

<   junio 2018   >
DomLunMarMieJueVieSab
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
Buscar:

Patrocinios:

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

EDUCAR

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 19-02-2018 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

RELACIÓN DE LOS PADRES Y LA ESCUELA SECUNDARIA II


Es común que los adolescentes se quejen de la escuela y en muchas ocasiones estas protestas son parte del mismo proceso de desarrollo


Sin embargo cuando vemos que nuestro hijo está angustiado, ha cambiado su conducta o presenta dificultad en los estudios, tenemos que asegurarnos de que no exista un problema serio.
Un adolescente puede mostrarse inseguro en la escuela por diversas razones:
-Es difícil la relación con sus compañeros. Se siente marginado o rechazado.
-Tiene problemas con algún maestro. Piensa que lo trata injustamente, lo avergüenza o lo maltrata.
-El trabajo escolar le resulta demasiado arduo. La dificultad puede deberse a problemas de aprendizaje, lagunas de conocimiento o falta de una técnica de estudio adecuada.
Sea cual fuere la situación, los padres debemos, antes que nada, escuchar a nuestro hijo, dejar que hable libremente de lo que sucede, creerle, tratar de entenderlo y confiar en él.
No podemos desatender sus inquietudes. A los padres nos corresponde guiarlo para que él encuentre la solución y tome decisiones: “¿ Como crees que puedes resolver este conflicto?”, “¿Qué crees que debas hacer?” , “¿Ya platicaste con tus compañeros o con tu maestro acerca de lo que te molesta?” , “¿ Que quieres que yo haga?”
Si las quejas del adolescente son justificadas y está siendo objeto de algún tipo de maltrato, debemos solicitar una entrevista lo antes posible con el asesor y con el Director de la escuela, exponer los hechos con serenidad y encontrar una solución que garantice la seguridad y el bienestar de nuestro hijo.

A veces la escuela se queja del adolescente por problemas de conducta

Si el chico causa conflicto, es agresivo o no cumple las reglas, debemos investigar qué le está sucediendo; platicar con él y con su maestro asesor y tratar de llegar a la raíz del conflicto. Para ayudar a nuestro hijo y tomar las medidas adecuadas, necesitamos saber desde cuándo se presenta el problema, con que intensidad, y cuáles son las causas de su comportamiento.
El adolescente tiende a manifestar sus sentimientos más con acciones que con palabras, sobre todo si no tiene oportunidades de expresarse y ser escuchado. Cuando un chico vive una situación dolorosa, como un duelo, conflictos o separación de los padres, dificultad para relacionarse con sus compañeros, demasiada exigencia o sobreprotección, puede actuar de manera agresiva para ocultar su tristeza y sus temores. Un fenómeno relacionado con la mala conducta es la dificultad en los estudios. Los y las adolescentes prefieren parecer “malos” que “tontos” y encubren su frustración con una conducta desafiante que les da prestigio ante sus iguales.
También los alumnos brillantes pueden presentar problemas de conducta cuando se aburren en clase y los maestros no saben encauzar su inteligencia dándoles un quehacer y un reto adicional.

Otra observación que la escuela puede hacer a los padres se relaciona con el bajo rendimiento del adolescente en los estudios

Cuando el rendimiento académico de nuestro hijo es deficiente, no participa en clase, no hace la tarea o le cuesta trabajo aprender, necesitamos ponernos de acuerdo con el maestro o asesor para pedir su orientación sobre las posibles causas de la dificultad y sobre lo que nosotros podemos hacer en casa para ayudarlo.

Es común que se presenten problemas en el aprendizaje por causas emocionales. Si el adolescente se siente deprimido, su rendimiento en la escuela suele disminuir.
Los padres tenemos que saber que los castigos o los premios no solucionan el problema académico. Son otras las acciones que hemos de realizar según el caso.
PRÓXIMO:RELACIÓN DE LOS PADRES Y LA ESCUELA SECUNDARIA III