Menu:

Buscar por fecha:

<   noviembre 2018   >
DomLunMarMieJueVieSab
    123
45678910
11121314151617
18192021222324
252627282930 
Buscar:

Patrocinios:

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

EDUCAR

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 16-01-2018 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

LA SECUNDARIA. UN NUEVO DESAFÍO

La vida en la escuela secundaria es un factor determinante para el desarrollo personal y social del adolescente


La escuela le ofrece al chico y a la chica la oportunidad de adquirir conocimientos, reforzar destrezas, desarrollar talentos, participar en actividades deportivas, compartir con grupos de amigos y empezar a crear su proyecto de vida.
Es todo un desafío pasar de la escuela primaria a la secundaria

Muchísimos aspectos cambian en la vida escolar, algunos son muy claros y otros no tan evidentes, pero todos le exigen al adolescente un esfuerzo considerable. La mayoría de los chicos tienen que cambiar de escuela, dejar a sus amigos, adaptarse a nuevos compañeros.
Del ambiente protector de la primaria, atendido por un maestro al que podía acudir en cualquier momento y que lo iba llevando a lo largo del día de una actividad a otra, el muchacho recibe ahora el impacto de varias materias con sus respectivos maestros.
Cada profesor tiene diferentes estilos de enseñar y de evaluar, usa un lenguaje especializado y maneja algunos conceptos a los que el niño no está habituado. El adolescente deberá esforzarse para adaptar su mente a distintas maneras de pensar: la física, la química y las matemáticas le exigen una capacidad de abstracción que no había ensayado antes.
Los maestros permanecen, en clase 50 minutos. Dejan tarea y se van. Por lo general, la relación con ellos resulta más formal y permite menos dependencia. Esto favorece el desarrollo de la personalidad del adolescente, pues le ofrece una gama amplia de modelos adultos con quienes identificarse fuera del circulo familiar.

Los primeros meses de la secundaria pueden ser un tanto desconcertantes para algunos jóvenes
La distribución del tiempo es un quehacer complicado. En la primaria, el profesor medía la cantidad de trabajo que sus alumnos podían realizar; en la secundaria, cada maestro exige trabajos que se agregan a las tareas de otras asignaturas. El adolescente, por primera vez, es responsable de organizarse para poder cumplir con todo, y por lo general no sabe cómo.
Poco a poco, los chicos y chicas se dan cuenta de que hay que hacer tarea todos los días y estudiar en casa- aunque ya hallan entendido- pues la carga de trabajo y el nivel de conocimientos se hacen cada vez más complejos. Además de la tarea y los trabajos prácticos, se es piden investigaciones para las que hay que buscar información en libros, diarios, revistas y sí es posible en internet.

En muchas escuelas se ayuda al adolescente a organizarse con la idea de ir dejándolo solo

La secundaria está concebida para soltar las riendas al muchacho, para dejar que él o ella aprendan a planear y a distribuir su tiempo. La organización de la clase no es casual, tiene como fin animar al alumno a utilizar sus recursos, desarrollar sus habilidades y hacer un mejor uso de su independencia.
El estudio se vuelve una actividad cada vez más personal. El adolescente necesita saber cómo tomar el control y aplicar estrategias de aprendizaje, pero más aun desarrollar una motivación y actitud positiva hacia el aprendizaje. Con frecuencia, el adolescente duda de la utilidad de su trabajo y se cuestiona si sus estudios son lo que deberían ser. Al enfrentarse a las tareas encargadas por los profesores, se pregunta: “¿ Y esto para que me va a servir? Necesita encontrarle sentido al esfuerzo y relacionarlo con metas e ideales que para él valgan la pena. Así obtendrá la fuerza para vencer las dificultades.

PRÓXIMO. LA SECUNDARIA, UN NUEVO DESAFÍO II