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Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

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Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 19-12-2017 | [Imprimir]
César Trujillo

Inválida, la justificación de Ovando


La diputada y presidenta del Partido Acción Nacional (PAN) en Chiapas, Janette Ovando Reazola, trató de sacudirse la culpa sobre la aprobación de la Ley de Seguridad Interior con una justificación burda y cargada de impericia, para alguien que ocupa una curul en el
Legislativo. Su argumento es que se ausentó del pleno “como última posibilidad de frenar la aprobación inminente de proyectos a modo de las fuerzas políticas que hoy ostentan el poder ejecutivo y que pudieran afectar el Estado de derecho constitucional en pleno respeto a los derechos humanos” (sic). ¡Vaya joya!
Parece que la diputa de Acción Nacional olvida que quien es omiso comparte la misma responsabilidad que aquellos que la aprobaron y que, en todo caso, debió votar en contra para no violentar su responsabilidad como asambleísta y mostrar que quienes la eligieron (si es que así fue) estaban “dignamente” representados. Sin embargo, siendo parte del mismo mal, y conociendo su modus operandi, hacer eso significaba ir en contra de los intereses cupulares y no la dejaría bien parada: situación que para ellos (los diputados) que viven de canonjías es de suma importancia.
Pero este actuar de la legisladora no es nuevo y se encuentra publicado tiempo atrás, incluso. Recordemos el 17 de septiembre, del año en curso, cuando el periódico de circulación nacional El Universal documentó que a 10 diputados se les sancionaría por ausentarse durante la votación para instalar la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados. En este listado figuró el nombre de la diputada Ovando y les costó, a todos, varias sanciones, aunque parece que no aprendieron la lección.
Coincido plenamente con Janette Ovando en que la Ley de Seguridad no presenta una justificación para ser aprobada, así como que carece de una adecuada fundamentación para sostenerla, pues representa un riesgo para la sociedad en el ejercicio de los derechos humanos plasmados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: derechos, que hay que recalcar, son vejados sistémicamente por un Estado opresor como el nuestro. Pero eso sí, de nada sirve que quiera quedar libre de culpa con un mensaje difundido en las redes sociales si cuando tuvo la oportunidad de oponerse desde la Cámara Baja, y acorde a su carácter de legisladora, no lo hizo.
Todo lo escrito en su página del Facebook pudo haber sido dicho en tribuna, frente a sus compañeros de bancada, contra los intereses de las cúpulas partidistas y ratificado con una negativa, sí, contrariando a las indicaciones que reciben para ver qué aprueban y que no. Es más: pudo haber cabildeado y orquestado una lucha en donde, entonces, sí creyéramos que está del lado de la gente y en contra de la intervención de las fuerzas armadas, pero eso es pedirle peras al olmo.
Todos los legisladores, a fin de cuentas, persiguen intereses particulares y obedecen a otros actos que dentro de la política los orillan a actuar de uno u otro modo. Hizo mal la diputada panista en jactarse de haberse desentendido de la votación, en pretender que, con esa justificante tan pueril, los chiapanecos aplaudieran su decisión. Porque pareciera que olvida que a estas alturas se requieren diputados comprometidos con México, con Chiapas. Al fin de cuentas se opusiera o no la Ley de Seguridad ésta iba a pasar porque la mayoría iba a votar a favor.
Acá el asunto es ese discurso buscando jugarle al leal, al “yo no fui”, a tirar la bolita y esconder la mano, porque en el fondo ella sabe perfectamente que su acto no sirve de nada. Que si se quiere pugnar contra ese tipo de leyes, que están ahí para vejar la libertad de los mexicanos, no es huyendo de la sesión como se hace, ni tampoco agachando la cabeza, ni tapándose los oídos como cuando de niños repetíamos el “no oigo, no oigo, soy de palo…”; quizá revisar la historia y releer los discursos de Belisario Domínguez le ayuden un poco.
Lo justo sería, sí, que los legisladores se fajaran y enfrentaran aquello que saben va contra el pueblo. Pero eso no pasará porque en el fondo tienen conciencia que ellos, amigos lectores, son parte del mismo mal.

Manjar
Lamentable el homicidio del alcalde de Bochil de extracción priista, Sergio Antonio Zenteno, a quien privaron de la vida el día de ayer en pleno centro de la ciudad y que llevaba, según han dicho, más de un mes sin despachar desde su municipio. Pero más allá de ello, vivimos en tiempos de descomposición donde a cualquiera se le mata, en cualquier sitio y a cualquier hora. Porque más allá de los discursos y comunicados oficiales donde se repudian enérgicamente los crímenes, donde se hablan de líneas de investigación, donde se juzga al ejecutado, lo cierto es que para nada somos un estado seguro ni tenemos a la ciudad más segura, como nos han tratado de vender desde hace rato. #DescanseEnPaz // La recomendación de hoy es el libro La Democracia en América de Alexis de Tocqueville y el disco Something Else By The Kinks de The Kinks. // Recuerde: no compre mascotas, mejor adopte. // Si no tiene nada mejor qué hacer, póngase a leer.

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