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Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 18-12-2017 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

LOS HÁBITOS. APRENDER A MANTENERSE SANO


Existen hábitos íntimamente relacionados con la salud y bienestar de nuestro hijo o hija. Uno de ellos es la alimentación
La adolescencia es el período de mayores necesidades de nutrición debido a los cambios físicos y el crecimiento acelerado. En esta
etapa, niños y niñas necesitan comer más que sus padres. Tanto los varones como las mujeres requieren fuentes adecuadas y suficientes de energía y nutrientes para ,mantener la salud, favorecer la capacidad de aprendizaje y aumentar el rendimiento físico.
Cuidar la alimentación del adolescente requiere saber elegir alimentos que garanticen una dieta balanceada y estructurar las comidas a lo largo del día. No es fácil marcar reglas precisas e iguales para todos, pues en esta etapa las diferencias individuales son muy grandes. Sin embargo, existen principios generales de nutrición que pueden ser útiles para formar nuestro criterio.

¿Que es una dieta balanceada?
Él y la adolescente requieren consumir una combinación de diversos alimentos para poder obtener la variedad de sustancias que necesita su organismo. Los expertos clasifican los alimentos en tres grupos:
1).- Verduras y frutas
2).- Cereales
3).- Leguminosas y alimentos de origen animal
La idea fundamental de esta clasificación es que los alimentos de un mismo grupo tienen igual valor y por lo tanto podemos escoger entre ellos los que más nos gusten o los que podamos obtener. Además, los alimentos de grupos diferentes son complementarios, es decir, no basta tomar un solo tipo de nutrientes, necesitamos consumir alguno de cada grupo.
El plato del bien comer, ilustra de manera clara y sencilla cuales son los alimentos de cada grupo y en que proporción deben consumirse.

En la adolescencia, los huesos y los músculos crecen aceleradamente
Para que el y la adolescente se desarrollen de manera adecuada, es necesario promover el consumo de alimentos ricos en calcio ( tortilla de nixtamal, lácteos, charales, sardinas, brócoli), hierro (hígado, carnes rojas, huevo, frijol, lenteja, haba, garbanzos, huauzontle, hojas de chaya, quelites, hongos, espinaca, acelga, cacahuates, nueces) y zinc (carnes, pescado, huevos y cereales combinados).
Estos alimentos se aprovechan mejor si se combinan con productos que contengan vitamina C( verduras como chile poblano, chicharos y frutas como guayaba, mango mandarina, papaya, fresa, toronja, naranja, melón). Las verduras y las frutas también proporcionan otra vitaminas necesarias en el crecimiento.

Por lo general, los adolescentes tienen buen apetito y necesitan comer con más frecuencia que los adultos
Además de las comidas normales es recomendable que tomen un pequeño almuerzo a media mañana y una merienda a media tarde. Los padres tenemos que respetar el apetito y aceptar los gustos de nuestro hijo, pero también enseñarle a nutrirse y a limitar el consumo de golosinas (papas y harinas fritas, refrescos, galletas y dulces) para ocasiones especiales. Es conveniente que ellos se involucren cada vez más en su alimentación y se responsabilicen de ella.

Es tan importante nutrirse como disfrutar de la comida
La comida no solo nutre al cuerpo. El ambiente que creamos alrededor de la mesa también nos alimenta. Vale la pena hacer un esfuerzo para que la comida en familia sea placentera y constituya un espacio para la comunicación, para hablar de temas divertidos e interesantes, para compartir y gozar.
La conversación se empobrece si uno de los participantes requieren la atención de todos, todo el tiempo. El televisor no sabe callarse para que otros hablen, por eso debe mantenerse apagado mientras comemos juntos.

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