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EDUCAR

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 18-09-2017 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

ORIENTACIÓN DE LA SEXUALIDAD

Cuando un niño o una niña pasan a la escuela secundaria, el enfoque en su educación sexual ha de modificarse de manera importante

A partir de la pubertad, el énfasis pasa de dar información sobre la sexualidad a enseñar qué hacer con la sexualidad. La perspectiva es más de comportamientos, emociones y actitudes que de conocimientos.
Los adolescentes necesitan entender la sexualidad no sólo en el aspecto fisiológico, sino como ese aspecto de sí mismos que los caracteriza como hombres o mujeres con las emociones y exigencias que implica.
Los adolescentes necesitan información y orientación
En la actualidad, los adolescentes están expuestos a una estimulación intensa y a una profusa información sobre la sexualidad, provenientes principalmente de sus iguales y de los diversos medios de comunicación. Es necesario contrastar estos datos, muchas veces deformados o inexactos, con otras explicaciones más autorizadas y confiables.
Los padres no siempre estamos preparados para proporcionar todos los pormenores sobre la sexualidad que requieren nuestros hijos, así que hemos de compartir esta tarea con otras personas o instituciones y procurar que los conocimientos que éstas les ofrezcan sean objetivos y correctos.
La tarea conjunta de los padres y la escuela favorece el proceso de información. Aunque en la mayoría de las escuelas se imparte como parte del currículo la educación sexual- se tratan temas de fisiología: órganos genitales, reproducción humana, enfermedades de transmisión sexual, métodos anticonceptivos-, es recomendable poner a disposición de nuestros hijos materiales publicados por instituciones serias y organizar junto con otros padres conferencias de expertos y cursos para que los adolescentes profundicen en estas cuestiones.
Pero la información sin orientación no es suficiente para educar. La formación de la efectividad y la guía respecto a los valores relacionados con la sexualidad son aspectos fundamentales en la educación de nuestros hijos que no podemos dejar en otras manos.
La educación de la sexualidad está íntimamente relacionada con la vida en familia
La educación de la sexualidad es un proceso que se inicia en la infancia con las manifestaciones de afecto de los padres y la comunicación familiar abierta y receptiva. Está estrechamente unida a la capacidad de decidir, a la autonomía, la autoestima, los sentimientos, la espiritualidad y el amor.
El modelo fundamental para el adolescente es su familia. Si ha visto a sus padres tratarse con respeto, solucionar sus conflictos sin agredirse, apoyarse y disfrutar juntos, le resultará natural vivir estos valores en la relación que establezca con su pareja. Sin embargo, la convivencia de los padres es muchas veces difícil y conflictiva. En caso de no haber logrado manejar adecuadamente sus dificultades, es necesario tratar de solucionarlas, buscar ayuda y hablar sinceramente con nuestro hijo para que nuestra experiencia y errores le ofrezcan alguna enseñanza.
Si los padres no viven juntos, es necesario cuidar la convivencia entre los miembros de la familia, hombres y mujeres, para enseñar al adolescente cómo establecer relaciones de equidad, consideración y amor.
La educación de la sexualidad tiene que estar enmarcada en una visión integral de la vida y los valores
La educación sexual implica fomentar en nuestros hijos el respeto a todos los seres humanos sin hacer diferencias por el género o la preferencia sexual.Hombres y mujeres, heterosexuales y homosexuales, son igualmente dignos de aprecio y consideración
La expresión de la sexualidad corresponde a la persona completa, a su visión del mundo, a su manera de comunicarse y relacionarse, al concepto que tiene de sí misma, a su proyecto de vida y al compromiso con ese proyecto.
La educación sexual está vinculada a la responsabilidad; debe ayudar a nuestro hijo o hija a desarrollar la capacidad de responder a sus acciones de una manera adecuada y oportuna y a cuidar su integridad y la de las personas con las que se relaciona.




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