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Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 28-08-2017 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

LOS AMIGOS. ALIADOS INSUSTITUIBLES DEL ADOLESCENTE III
Cuando nuestro hijo se reúna con sus compañeros, debemos tener cuidado de evitar ciertas acciones y actitudes que podrían incomodarlo


Es conveniente dejar a nuestro hijo solo con sus amigos después de saludarlos, ya que
algunos adolescentes se sienten cohibidos cuando hay adultos cerca; cuidar de no discutir con él, regañarlo o tratar un permiso frente a sus amigos; evitar burlarnos, hablar de su novio o novia, llamarlo por sus apodos familiares: “Chatito, Biscochito, Princesita”; besarlo o abrazarlo; tratarlo como niño: “¿Hiciste la tarea?” “Ponte el sweter”
A los adolescentes les suele resultar molesto y vergonzoso que sus padres hablen demasiado, que hagan bromas continuamente, que se aparezcan en bata, desarreglados o vestidos como jóvenes. La discreción es una cualidad que nuestros hijos aprecian en nosotros.
Algunos adolescentes tienen dificultad para hacer y mantener amigos
Casi todos los adolescentes tienen conflictos de vez en cuando con sus amigos, pero después de las tormentas logran resolverlos.
La señal de que existe un verdadero problema es que el adolescente se ve triste, pasa la mayor parte del tiempo solo, busca excusas para no salir de casa, se refugia en la música, los libros y la televisión; no habla sobre sus compañeros, nunca invita amigos y nadie lo busca a él.
Quedar aislado del grupo puede ser una de las experiencias más perturbadoras y dolorosas para el adolescente
Un adolescente suele ser rechazado cuando no posee las habilidades sociales necesarias para relacionarse en forma adecuada. Puede ser que tienda a aislarse si es tímido o se siente inseguro e inferior a los demás, o que intenta enmascarar su baja autoestima con aires de superioridad, que sea inoportuno, insensible, que trate de llamar constantemente la atención o se manifieste en forma arrogante o agresiva.
Los padres tenemos poco que hacer directamente en estas circunstancias, pero sí podemos ayudar a nuestro hijo a superar sus dificultades
- Manteniéndonos cerca. Establecer con nuestro hijo una comunicación afectuosa y comprensiva, pero sin sobreprotegerlo.
- -Escuchar con atención sus sentimientos, sin juzgarlo ni darle consejos y ayudarlo a analizar las razones por las que no comparte actividades con los amigos.
- Reforzando su autoestima, crear las condiciones para que el adolescente adquiera seguridad; promover su participación en otros grupos de jóvenes y en situaciones en las cuales pueda destacar; animarlo a desarrollar sus cualidades, aptitudes o aficiones y a compartirlas con otro muchachos de su edad; fomentar su generosidad y preocupación por otra personas.
- Enseñándole formas aceptables y adecuadas de tratar a los demás. Fomentar actitudes en cooperación, no de competencia; demostrarle cómo escuchar con respeto, expresar simpatía y dar atención y cuidados a los demás; darle confianza para enfrentar y resolver conflictos.
En los capítulos anteriores se ofrecen algunas recomendaciones que pueden ser de utilidad al adolescente.
-Ayudándolo a desarrollar su capacidad de conversar. Encontrar tiempo para hablar de temas que resulten interesantes para él, invitar a personas que le aporten ideas estimulantes, asistir a conferencias, leer juntos.
-Revisando si nuestros patrones familiares o nuestra conducta hacia el adolescente están provocando su falta de sociabilidad. Evaluar si lo hemos sobreprotegido, descuidado o hemos sido demasiado permisivos o autoritarios.
En algunos casos, los padres no tenemos los conocimientos ni la influencia sobre nuestro hijo para poder apoyarlo y debemos buscar ayuda profesional. Un terapeuta es el más indicado para orientarnos y ayudar al adolescente a recuperar su autoestima, comprender el origen del problema y enseñarle nuevas pautas de comportamiento y habilidades sociales.

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