Menu:

Buscar por fecha:

<   diciembre 2017   >
DomLunMarMieJueVieSab
     12
3456789
10111213141516
17181920212223
24252627282930
31      
Buscar:

Patrocinios:

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

La Esquina Rota

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 11-07-2017 | [Imprimir]
*DAVID ARAUJO GUERRA, NI DE AQUÍ NI DE ALLÁ PERO COBRA IGUAL.

Francisco Félix Durán

@fcofelixd


David Araujo Guerra, ni de aquí ni de allá pero cobra igual.
El segundo recorte de personal en lo que va del año en las distintas dependencias del
gobierno en todos sus niveles, es una medida de austeridad y disciplina presupuestal absolutamente visceral, considerando que existen institutos con presupuestos millonarios sin quehacer alguno y para colmo de males, sus recursos son manejados por manos no chiapanecas tal es el caso del Instituto de Bienestar Social.
Este Instituto es un organismo auxiliar del Poder Ejecutivo del Estado y cuenta con autonomía administrativa, presupuestaria y financiera; para proponer, operar, gestionar y ejecutar, programas y proyectos que tengan como propósito el desarrollo social y comunitario de las familias chiapanecas.
Para ello cuentan con un presupuesto anual de ocho millones de pesos que se reparte en el pago de nómina de sus 28 plazas con categoría de confianza, esto de acuerdo a datos ofrecidos por Alma Nayeli Martínez Estrada, Jefa de la Unidad de Apoyo Administrativo del Instituto, a través de una solicitud informativa en la Plataforma de Transparencia.
Hasta aquí todo bien, pero ¿y los programas sociales que deberían proponer, gestionar y ejecutar? De acuerdo a la solicitud de información mencionada, no existe ningún programa y mucho menos acciones de beneficio social, por lo tanto no hay personas que se hayan visto beneficiadas a través de esta dependencia, por no contar con el presupuesto suficiente para hacer algo, respondió con base en la solicitud informativa José Juan Bustos Manzano, Director de Control Estadístico y Padrón de Beneficiarios.
En ese sentido usted se preguntará: ¿Y para qué picte existe el Instituto de Bienestar Social? Si nada más sirve para mantener a sus empleados y yo le echaré más sal a la herida contando lo siguiente, resulta que su titular David Araujo Guerra que por cierto no es chiapaneco, tiene dos chambas y una de ellas es en Tamaulipas, en donde figura como delegado del PRI desde el 14 de marzo del 2016, violando así las leyes de aquella entidad y la nuestra.
Según las normas de nuestro estado, ningún servidor público al frente de alguna área gubernamental deberá ostentar un cargo partidista en ninguna entidad de la república mexicana. Asimismo para el priismo tamaulipeco, existen normas que prohíben ostentar cargos públicos por no dar seguridad en situaciones de parcialidad.
Entonces en dónde trabaja en realidad este señor y por qué goza de impunidad, vaya usted a saber si los recursos del Instituto de Bienestar Social van a parar a Tamaulipas en beneficio del PRI y los supuestos empleados, en realidad son solo nombres para lavar los ocho millones de pesos vía nómina.