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H. Congreso del Estado de Chiapas

CAFÉ PARA TODOS

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 17-09-2014 | [Imprimir]
ALBERTO CARBOT
* PANISTA EXHIBE NUEVAMENTE UN ROSTRO RACISTA DEL PARTIDO; A ACCIÓN NACIONAL NO HAY NI CÓMO AYUDARLE
* APALEADO, EL GOBERNADOR SONORENSE GUILLERMO PADRÉS, LE TUVO QUE BAJAR DE NIVEL A SU PRESA PARTICULAR Y A SUS RECLAMOS


Verdaderamente al Partido Acción Nacional no hay cómo ayudarle. No
sale de un escándalo, cuando ya está metido en otro y cuando parece que ya las aguas retomaron su nivel, algunos militantes le descomponen el panorama.
El 11 de julio, el jefe delegacional de Benito Juárez, el panista Jorge Romero, destituyó a Pedro Torreblanca Engel, de un cargo menor en la demarcación, luego de comentar en Facebook que los perredistas son “prietos de piel, jodidos, rojillos y sin varo” y exclamó festivamente: “arriba los mexicanos de raza blanca y clase alta. Todos los demás son una mierda”.
Y apenas han pasado 2 meses reponiéndose del impacto mediático ocasionado por Torreblanca -y de la vergonzosa acción de los panistas Rafael Miguel Medina Pederzini y Sergio Israel Eguren Cornejo, quienes fueron detenidos hace casi dos meses en Fortaleza Brasil, durante el mundial de futbol, porque golpearon salvajemente a un hombre y manosearon a una mujer-, cuando un panista queretano exhibió de nuevo el rostro racista que anida en el ADN de un amplio sector de militantes de esta formación política.
El ex secretario de Desarrollo Social del municipio de Querétaro, Carlos Manuel Treviño, se saltó las trancas y calificó de “simio” al futbolista brasileño Ronaldinho, recién contratado por el club local de primera división Gallos Blancos.
En su cuenta de Facebook, el viernes pasado -profundamente irritado por el gran caos que se generó en la ciudad de Querétaro debido a la bienvenida que se le otorgó a Ronaldinho en el estadio La Corregidora-, Treviño sacó a relucir los traumas más profundos que subyacen en su inconsciente.
“En serio trato de ser tolerante, pero detesto el fútbol y el fenómeno idiotizante que produce. Lo detesto aún más porque la gente estorba e inunda las avenidas para hacer que tarde dos horas para llegar a casa y todo para ver a un simio brasileño pero simio aún. Esto ya es un circo ridículo”, escribió Treviño.
De pronto, quizá panista se dio cuenta de que hoy en día lo “privado” se vuelve público en las llamadas redes sociales y decidió borrar el texto a los pocos minutos, pero ya era demasiado tarde y el daño estaba hecho.
De inmediato surgió un torrente de réplicas y expresiones de condena general.
El lunes muy temprano -quizá luego de recibir la reprimenda de algunos panistas de alta jerarquía-, el hasta entonces desconocido hombre, lleno de prejuicios y acomplejado hasta la médula, ofreció su “sincera disculpa” por su “lamentable expresión”.
“Como persona y jugador Ronaldinho tiene todo mi respeto”, dijo Treviño, quien igualmente señaló estar dispuesto a asumir la responsabilidad de sus actos.
El club Querétaro -el mismo que no le pagaba hace unos meses a sus jugadores y que era propiedad del dueño de Oceanografía, proveedora de Pemex involucrada en un fraude a Banamex, Amado Yáñez Osuna, y ahora recién adquirido por Olegario Vázquez Aldir, hijo de Olegario Vázquez Raña, el jefe de un imperio que posee entre otras cosas el diario Excélsior y la cadena hotelera Camino Real-, condenó las expresiones racistas del político local.
En un comunicado firmado por la directiva, el equipo pidió un castigo ejemplar contra el ex funcionario y calificó de lamentable su comentario, prometiendo que llegará “hasta las últimas consecuencias de ley para que este tipo de expresiones no vuelvan a afectar a ninguno de nuestros jugadores y miembros del club”.
Algunos miembros del equipo, como Yasser Corona y Mario Osuna, subieron fotos a través de Twitter imágenes donde aparecen con un plátano, con el hashtag “todos somos simios”.
La acción siguió el ejemplo de la campaña lanzada por Dani Alves, brasileño del Barcelona, también insultado hace unos meses cuando fanáticos le lanzaron un plátano al campo y sus compañeros subieron fotos comiéndose este fruto.
Jugadores de otros equipos como José Juan Vázquez, volante del León, dijeron también no al racismo y se solidarizaron con el brasileño. El campeón olímpico de clavados, Yahel Castillo, repudió los insultos a un gran futbolista y dijo que todo cae por su propio peso.
El secretario general de Gobierno de Querétaro, Jorge López Portillo Tostado, dijo que este comentario podría salirle caro y provocarle una sanción penal al exfuncionario, quien seguramente no midió en ningún momento el alcance de su polémico comentario
El PAN queretano condenó las declaraciones de Treviño y anunció que iniciará un proceso de expulsión de sus filas y el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) abrió una queja de oficio en contra de Treviño.
UNO MÁS DE LOS MÚLTIPLES YERROS PANISTAS
Lo reprobable de esta acción radica no sólo en su tinte racistas, sino también en que es sólo el último de los múltiples capítulos en los cuales el PAN se ha venido involucrando desde que dejó de gobernar al país, entre ellos el de los “moches”, es decir, de las tajadas que solicitaban dirigentes del albiazul en el Congreso a presidentes municipales de diversas partes del país a cambio de asignarles fondos para obra pública.
Bien dice Germán Martínez Cázares, ex presidente del partido, que “después de 75 años la casa panista está dividida contra sí misma y peligrosamente se invoca a la ética para reconstruirla”, pero alerta sobre el riesgo de que una lucha moral pueda acabar por derrumbarla.
“Mientras el PAN siga anclado a sus complejos morales y perciba a la actividad política como un lavadero de conciencias o espacio para la salvación de las almas, ni recobrará la unidad, ni reemprenderá el camino de regreso a Los Pinos”, advierte el panista, quien también fue exhibido por comprarse un exclusivo departamento de varios millones de pesos, que excede con mucho sus ingresos.
El nuevo escándalo sobre racismo ocurre en el momento que Acción Nacional cumple 75 años de su fundación y se suma a otras acusaciones recientes sobre racismo y corrupción contra funcionarios y legisladores de ese partido.
No se necesita tener una memoria privilegiada para recordar algunos de los hechos vergonzosos en que se ha visto involucrado este partido en los meses recientes, que hacen dudar sobre si logrará hacer un papel decoroso en las elecciones federales y locales de mediados del año próximo.
Y entre estos episodios figuran fiestas con bailarinas exóticas, declaraciones discriminatorias y actos de corrupción.
Por ejemplo, apenas en agosto pasado, fue destituido Luis Alberto Villarreal como líder del PAN en la Cámara de Diputados, por participar en Puerto Vallarta en una fiesta con señoritas de buen porte y curvas que dan vértigo, después de una reunión de legisladores del partido.
El portal “Reporte Índigo” difundió un video en el que Villarreal aparece en el jolgorio bebiendo y bailando lascivamente con las jóvenes de vestidos de lentejuelas.
“Los comportamientos particulares de los militantes de Acción Nacional deberán tener consecuencias cuando afecten la imagen y vida de nuestro partido”, dijo tras el incidente y luego de anunciar la remoción del legislador, Gustavo Enrique Madero Muñoz, presidente nacional del PAN.
Hasta quien por pudor debía mantener la boca cerrada, el ex presidente Felipe Calderón, dijo que hay “un proceso de degradación, descomposición y corrupción moral” en el PAN.
Empero, para demostrar que aún se puede hacerle frente a ese bloque racista -que por desgracia permea en algunos sectores y militantes panista-, el propio Ronaldinho se presentó el pasado viernes -durante el medio tiempo de un partido entre el Querétaro, su nuevo equipo, y el Puebla-, y fue aclamado por 30 mil aficionados que colmaron el estadio La Corregidora.
Parafraseando a Shakespeare, afortunadamente no todo está podrido en México.
GRANOS DE CAFÉ
Siempre se ha sabido lo broncos que son los políticos sonorenses, muchos de los cuales han gobernado al país y otros, como Luis Donaldo Colosio, que se quedaron en el intento, pero que no cantaba mal las rancheras.
Sin embargo, a todos quedó claro que algo no va nada bien en el gobierno de Sonora -y no precisamente por el grave derrame de tóxicos en los Ríos Sonora y Bacanuchi-, sino por la presa que el gobernador Guillermo Padrés construyó en su rancho, con la cual dejó sin agua a sus paisanos y fue declarada ilegal por organismos federales como la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua).
Por ello, el mandatario sonorense se lanzó con todo contra el gobierno federal, al grado de pedir el retiro de los delegados de estas dependencias, lo que obligó al vocero del gobierno de la República, Eduardo Sánchez, a responderle y exigirle que se condujera en el marco de la ley, además de advertirle que sólo el primer mandatario de México tiene facultad para remover o no a sus delegados.
Naturalmente la respuesta del vocero presidencial y la cancelación del encuentro que el secretario de Gobernación, Miguel Osorio Chong había programado con el gobernador Padrés, pusieron en su lugar al sonorense, quien este lunes, muy mansito, anunció en la ciudad de México -junto con el titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) Alfonso Navarrete Prida-, la creación de un Comité Técnico interinstitucional para conducir el destino del Fideicomiso Río Sonora creado con aportaciones de Grupo México, responsable de la administración de la mina Cananea en Buenavista del Cobre, que derramó 400 millones de litros de Sulfato de cobre.
Hay que recordar que Padrés había anunciado para el viernes pasado un encuentro con el secretario Osorio Chong, para analizar el tema del derrame de la mina en Cananea y la situación de la presa que construyó en el río El Manzanal, dentro de su rancho Pozo Nuevo. Naturalmente no se esperaba que la propia Secretaría de Gobernación cancelara el encuentro “hasta que existan las condiciones necesarias para un diálogo respetuoso y constructivo”.
Y para que el gobernador sonorense y otros más se vayan educando y “bajándole el nivel de a sus aguas”, el propio director de la Conagua, David Korenfeld, ya advirtió que de carecer de los permisos correspondientes y existir afectación a terceros, se procederá a la clausura o demolición de la presa familiar.
¿De paso el gobierno federal no podrían apretarle también las tuercas al gobernador de Oaxaca, Gabino Cué, quien por su ineptitud ya rebalsó el nivel de paciencia de la población?… Sus comentarios envíelos vía internet a la dirección gentesur@hotmail.com