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COMENTARIO A TIEMPO

Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 08-03-2017 | [Imprimir]
EL “DIAMANTE NEGRO”

Por Teodoro Rentería Arróyave

De visita por la ciudad de Cuernavaca, Morelos, nos sorprendió la triste noticia: el político, funcionario economista y diplomático de prosapia, Jesús Silva-Herzog Flores, había emprendido el viaje al éter eterno.

Nos consternó la partida de este gran mexicano a quien tuvimos la oportunidad de tratar en decenas de ocasiones y compartir responsabilidades en el Gobierno del Presidente Miguel de la Madrid Hurtado, el extinto compañero como secretario de Hacienda y Crédito Público y nosotros como director general fundador del Instituto Mexicano de la Radio, IMER, de acuerdo a la normatividad fue miembro de la Junta Directiva del ente nacional de la radiodifusión y ocupaba el segundo asiento después de la presidencia que recae en el Secretario de Gobernación.

Jesús Silva-Herzog Flores, es de la muy destacada generación de la década de los 30, nació en la Ciudad de México el 8 de mayo de 1935, fue hijo de Don Jesús Silva Herzog, quien fuera de los más reputados economistas en el ámbito académico y público del país y uno de los artífices de la expropiación petrolera. Copia textual del diario Excélsior:

“En 1937, Silva Herzog elaboró, a petición del entonces presidente Lázaro Cárdenas del Río, el dictamen que dio fundamento a la expropiación petrolera. Rechazó sobornos y en sus conclusiones criticó que las compañías que explotaban el petróleo jamás realizaran una sola obra de beneficio social, y demostró que las empresas, en realidad, no eran mexicanas, sino subsidiarias de consorcios extranjeros”. Murió también en marzo, el 17 de ese mes de 1987.

Silva-Herzog Flores fue, además, un universitario de tiempo completo, egresado de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México, obtuvo una maestría en la misma disciplina en la Universidad de Yale. Y siempre fue profesor-investigador de la UNAM y del Colegio de México, además de director fundador del INFONAVIT, también dirigió el Banco de México.

Se lee en su currículum, que en la cumbre de su carrera política se desempeñó como secretario de Hacienda durante una de las crisis económicas más graves en la historia de México, al final del gobierno de José López Portillo y durante la primera mitad del de Miguel de la Madrid; además, fue embajador de México en España y Secretario de Turismo durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari, así como embajador ante los Estados Unidos en el de Ernesto Zedillo.

Supongo, aunque nunca lo han dilucidado, que el mote del “Diamante Negro”, que definía el color de su piel a la vez que su inteligencia y cultura, fue concebido por su equipo de comunicación social que encabezaba Heriberto Galindo Quiñones, cuando dirigía el grupo de publirrelacionistas conocido como el “Chilorio Power”.

Es destacarse, que lo vimos, valiente, luchar como pocos para ser candidato a la Presidencia de la República, sabedor de que en el entonces partido hegemónico, se tenían que esperar los pretensos a la decisión del presidente en turno.

Siempre dijimos, que se desperdició a uno de los grandes talentos para ocupar la primera magistratura del país. Nuestras más sentidos condolencias a su respetada familia y a sus incontables amigos. Seguro que descansa en paz en el éter eterno, Jesús, Chucho, Silva- Herzog Flores.

Periodista y escritor; Presidente del Colegio Nacional de Licenciados en Periodismo, CONALIPE; Secretario de Desarrollo Social de la Federación Latinoamericana de Periodistas, FELAP; Presidente fundador y vitalicio honorario de la Federación de Asociaciones de Periodistas Mexicanos, FAPERMEX, miembro del Consejo Consultivo permanente del Club Primera Plana y Académico de Número de la Academia Nacional de Historia y Geografía, ANHG. Agradeceré sus comentarios y críticas en teodoro@libertas.com.mx, teodororenteriaa@gmail.com