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Categoría: Columnas | Colocada por: ASICH | Fecha: 11-02-2017 | [Imprimir]
Por Jaime Arizmendi

*Arrastres de Grúas en CDMX, Peor que Gasolinazo

*Empresas Concesionarias Enriquecidas con Multas


Argonmexico / Se Llevan la Tajada del León… Semanas después del 15 de diciembre de 2015
(cuando entró en vigor el Reglamento de Tránsito del Distrito Federal), brigadas de trabajadores enfundados en chalecos o camisolas del GDF aparecieron por vialidades y calles hasta poco transitadas, para pintar rayas blancas en esquinas y colocar discos donde se advertía “No Estacionarse”.
“Al principio, los vecinos nos pusimos contentos. No faltaba quien comentara: qué bueno que Mancera ya se puso las pilas, y decidió mejorar la vista de la vía pública. Pero el agrado cambió por cólera semanas después cuando empezaron a aparecer las grúas, cuyo operador y el agente de tránsito mostraban gran destreza para cargar los automotores, acusa un comerciante en la Delegación Venustiano Carranza.
Hace casi tres años, en abril de 2014, el Gobierno del Distrito Federal tenía 31 corralones donde las empresas concesionarias del servicio de grúas llevaban los automóviles que eran levantados en las 16 delegaciones políticas por cometer alguna infracción al nuevo Reglamento de Tránsito.
Édgar Borja Rangel, entonces diputado del PAN en la Asamblea Legislativa del DF acusó que los corralones de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) “operan con opacidad y falta de transparencia”. Que no obstante estimar que para el 2014 se obtendrían 258 millones de pesos por arrastre y almacenaje de vehículos; “nadie informaba del destino de tales recursos”.
Incluso denunció la falta de respuesta oficial a las diversas solicitudes de la ALDF, para que se informaran los montos obtenidos, destino y aplicación del multimillonario dinero; como de las empresas privadas autorizadas para operar en la hoy CDMX, a las cuales se les otorgó la concesión “por adjudicación directa, sin licitación”.
¿Dónde puedo denunciar un abuso de una grúa de la CDMX? “Estaba bien estacionado sin tocar ninguna línea y sin obstruir el paso de nada; pero resulta que una grúa arrastró mi camioneta hasta la línea marcada a unos tres o cuatro metros, y desde allí tomaron la foto, estando ya enganchada, para tener la prueba fotográfica que les piden”, afirma un usuario de la Agencia Informativa Argonmexico.
Quien añade que “las grúas encargadas de infraccionar a los automovilistas son un gran negocio para los concesionarios, y un dolor de cabeza para la ciudadanía, con la carga adicional de no conocer con claridad el destino del dinero obtenido por concepto de multas.
“Hasta hoy no se ha visto el beneficio ciudadano de las multas implementadas por las grúas, pues las avenidas y calles están en pésimas condiciones, y la prepotencia y el maltrato a los vehículos arrastrados por las grúas concesionadas son una pesadilla para los automovilistas”.
Cierto, resulta un verdadero calvario tratar de hablar con los grueros, pues a pesar de que les llueven quejas en su contra, el Gobierno capitalino nada hace por corregirlos; a veces incluso las quejas se derivan por cobros indebidos, principalmente; sostuvo también la panista Olivia Garza; y pide a los conductores cuyos vehículos fueron dañados en el arrastre a un corralón, acudan a las oficinas de la Procuraduría Social a presentar sus quejas lo más pronto posible.
“Pagué casi mil pesos, más el tiempo perdido, es totalmente injusto, deseo pelear para que sancionen a quien lo hizo y al uniformado que lo acompaña, para poder recuperar mi dinero. Si alguien sabe a dónde debo acudir, se los agradeceré muchísimo, y así actuaremos proactivamente los ciudadanos para acabar con esta práctica que tanto daña a los ciudadanos de esta Ciudad de México”, refirió un conductor.
Tercia otro: Totalmente de acuerdo contigo, pero te diré que a mí me sucedió algo parecido en una ocasión cuando mi auto se descompuso en la calle Durango, en la colonia Roma, y me tenía que ir a trabajar, por lo cual lo dejé perfectamente estacionado. No había disco de prohibición, ni nada por el estilo.
“Al día siguiente, de camino al trabajo, pasé por donde lo dejé, ya que vivo en la calle de Mérida, muy cerca del lugar y el carro estaba ahí. Bien estacionado, tal cual lo dejé. Pero al mediodía me llama el mecánico para decirme que el auto no estaba cuando fue a recogerlo, y zas! Dije, ya se lo robaron.
“Cuando salí del trabajo fui a indagar qué había pasado y el mecánico me dijo que un vecino le aseguró que a mi coche se lo había llevado una grúa. Fui al Deposito Vehicular y la infracción del uniformado decía que estaba sobre la banqueta. Claro, intentar contradecirlos es inútil. Es tu palabra contra la de ellos.
En 2013, por concepto de Grúa y Almacenaje de Vehículo, el gobierno capitalino recaudó casi 240 millones 286 mil pesos, por la remisión de 381 mil 104 automóviles a los corralones; pero no se difundió públicamente el porcentaje que le correspondió al GDF de ese monto y cuánto le tocó a las empresas concesionarias.
Pero ahora, cuando las grúas se cargan hasta los automotores que se estacionan de forma momentánea en cualquier calle, o que son estacionados en “sentido contrario” en calles de muy escasa circulación; resulta más que necesario conocer el destino y aplicación de los pagos que realizan los conductores.
Si la infracción que provoca el arrastre del vehículo al corralón implica una multa por 384 pesos, y su “pronto pago” la reduce al 50 por ciento; por qué el conductor debe pagar por el arrastre más de 700 pesos; cuando el objetivo no consiste en que el GDF obtenga otros ingresos, sino el mejorar la circulación.
Para la Comisión de Uso y Aprovechamiento de Bienes y Servicios Públicos de la anterior legislatura de la ALDF, las quejas ciudadanas por el servicio de grúas, como por las condiciones en que los vehículos son conducidos a esos confinamientos, se habían incrementado en casi 500 por ciento.
Además de acusar “la prepotencia de elementos de la SSP-DF que acompañan a los choferes de las grúas; como el reclamo social de transparentar el destino de los recursos obtenidos por la infracción, arrastres y almacenaje de vehículos.
Urge crear una Contraloría Ciudadana que verifique cuántos automóviles ingresan a diario a los corralones, cuánto se va al gasto corriente del DF y cuánto a las empresas concesionadas, pues parece que el GCDMX solo quiere hacer negocio a costa de los automovilistas, y no el liberar las vías…

argondirector@gmail.com y argonmexico@gmail.com