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Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 30-01-2017 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

MENTIR Y ROBAR II


Si el niño miente con frecuencia y se aleja de la realidad, es importante analizar las causas de su conducta


Tenemos que comprender cuáles son los motivos que lo llevan a mentir y que sentido tiene para él esconder la verdad.
Quizá estamos presionándolo en exceso o le estamos pidiendo resultados demasiados altos en la escuela o en las obligaciones en casa. Si es así, debemos eliminar las exigencias, dejar de corregirlo en cosas sin importancia y animarlo a que exprese sus sentimientos.
Si el niño continúa mintiendo en forma constante o en asuntos serios, conviene buscar apoyo profesional.

ROBAR
Existen recursos que los padres podemos utilizar para prevenir que nuestro hijo llegue a robar
Es normal que un niño pequeño tome algo que le llame la atención, porque no tiene un sentido de la propiedad bien desarrollado, pero en la etapa escolar, el niño ya sabe que tomar lo que no es suyo es una conducta inapropiada.
Los padres tenemos la responsabilidad de enseñar a nuestro hijo las maneras adecuadas para conseguir lo que queremos.
Es importante darle explicaciones claras y tranquilas de porqué debemos respetar las cosas de los demás: “Si te quedas con el libro de la biblioteca, vas a privar a otros niños de disfrutarlo, y si eso hicieran todos, tú tampoco tendrías que leer más adelante”.
Conviene aclarar que no es correcto tomar algo que pertenece a otra persona sin su permiso: “¿Que sentirías si tu hermana tomara tu colección de estampas y las recortara para pegarlas a su cuaderno?”
Es necesario establecer reglas sencillas en la familia y enseñar a nuestro hijo a respetar lo que no es suyo, a pedir lo que necesita, a trabajar por lo que desea, a administrar el dinero y a comprender que no siempre es posible tener lo que queremos.
La conciencia social del niño toma como modelo la de sus padres
Es necesario darle la oportunidad de observar como vivimos la honestidad en nuestra vida cotidiana. Si al pagar nos dan cambio equivocado a nuestro favor, podemos explicarle que esa diferencia le causa un problema al vendedor y que por eso hay que devolverle lo que no nos corresponde. Si encontramos una cartera en la calle con los datos del dueño, es necesario que sepa que no nos quedaremos con ella, sino que habremos de localizar a la persona que la extravió, para entregársela.
El niño en la etapa escolar puede robar por varias causas
Si de pequeño no lo corregimos cuando tomaba algo que no era suyo, o si nos ha visto tomar cosas que no nos pertenecen, como traer cosas del trabajo para usarlas en casa, o llevarnos algo del mercado sin pagar, le resultará natural apropiarse de objetos ajenos.
Si cree que algún hermano o hermana tiene más atención, privilegios o regalos que él, o no se siente suficientemente querido, va a tratar de compensar su tristeza y su enojo con el objeto robado.
Si aún no ha desarrollado suficiente claridad en sus valores y su autoestima es baja, puede robar por sentirse en desventaja respecto a sus amigos, o bien ceder a la presión del grupo de compañeros para ser aceptado y demostrar su valentía.
Entender los motivos por los que el niño ha robado nos ayuda a reaccionar con tranquilidad y a aprovechar la experiencia para su aprendizaje
No podemos dejar pasar el hecho. En cuanto nos demos cuenta del robo es indispensable actuar de inmediato. Sin escandalizarnos ni asustar al niño con una reacción exagerada como decirle que es un ladrón o un criminal que va a terminar en la cárcel, debemos actuar con firmeza, dejar claro que no podemos aceptar lo sucedido, describir su comportamiento y llamarlo por su nombre. Él sabe que tomar lo que no es suyo es robar.
Debemos aplicar consecuencias y ayudar al niño a poner remedio a lo que hizo
Es recomendable hacer sentir al niño que queremos apoyarlo preguntarle cuál es su propuesta para solucionar el asunto y dejar que él se haga responsable. Aun cuando sea penoso, tendrá que devolver personalmente el objeto a su dueño y pedir disculpas. Esto es indispensable.
Seamos consistentes cada vez que esto sucede, y cuando el problema ha sido resuelto, no volvamos a hablar del tema.
En general el niño deja de robar si los padres actuamos adecuadamente, pero cuando el problema continúa es necesario preguntarnos qué está expresando su conducta
Quizá nuestro hijo esté tratando de conseguir algo que él siente que le hace falta. Lo más probable es que sea cariño o aprobación. En lugar de enojarnos con él y hacerlo sentir mal, hay que darle lo que necesita. El amor de sus padres es algo fundamental para el niño; no debe dudar de él, haga lo que haga.
Si su conducta no se corrige podemos pedir el apoyo de un especialista; el podrá ayudarnos a encontrar las razones por las que el niño roba y aplicará un tratamiento si es necesario.




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