Menu:

Buscar por fecha:

<   marzo 2017   >
DomLunMarMieJueVieSab
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
Buscar:

Patrocinios:

Universidad Tecnolog�ca de la Selva

Partido Acci�n Nacional - Chiapas

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

Universidad Intercultural de Chiapas

SAGARPA

H. Congreso del Estado de Chiapas

Poder Judicial del Estado de Chiapas

EDUCAR

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 23-01-2017 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

MENTIR Y ROBAR


Descubrir a nuestro hijo mintiendo y robando es algo que suele causarnos preocupación

Si reaccionamos en forma violenta y exagerada complicamos la situación y no ayudamos al niño a corregirse. En cambio, puede sernos útil retomar los conceptos de la autonomía, la disciplina, la autonomía y los valores para comprender el significado de estos comportamientos y manejar mejor la situación.
MENTIR
La sinceridad es un valor y por lo tanto necesita expresarse claramente en las acciones cotidianas de la vida familiar
En la edad escolar, el niño ya es capaz de comprender lo que significa la verdad en las relaciones entre las personas. Es recomendable aprovechar las oportunidades de la convivencia para manifestar qué tanto apreciamos este valor Los juegos propuestos en el apunte “Los padres y los Valores” podrían servirnos en este caso.
Hay muchas razones por las que un niño puede mentir
En la edad escolar las mentiras más frecuentes son las que dice el niño para protegerse, para cubrir algo que hizo mal, para resolver sus problemas, evitar un castigo, obtener un beneficio o para no tener que hacer algo que le disgusta.
También mienten para llamar la atención. Inventan historias y las cuentan con emoción para tenernos pendientes de sus palabras: *… Y entonces me subí hasta lo más alto del árbol y ví como un gato enorme se disponía a devorar a unos pajaritos recién nacidos. Yo luché con él y los salvé. Luego uno de ellos se cayó del nido, pero yo lo atrapé con una sola mano…”
A un niño que acostumbra exagerar sería adecuado recomendarle escribir sus historias, pero también distinguir entre lo que en realidad pasó y lo que él agregó.
Si le gusta engañar a otros para divertirse, hay que explicarle por qué conviene decir la verdad, es decir, deberá saber que ser sincero hace que los demás confíen en nosotros.
En los primeros años de primaria todavía es apropiado el cuento del pastorcito que acostumbraba gritar para divertirse: “¡Haí viene el lobo. Se va a comer a mis ovejas!” y que de tanto mentir, el día que el lobo realmente apareció, nadie le creyó. A los niños les gusta esa historia.
Una de las razones por las que el niño miente es que escucha a sus padres decir mentiras
Nuestra actitud ante la verdad es muy importante. A veces loa adultos mentimos por comodidad o para no quedar mal. Pedir al niño que mienta por nosotros: “Dile que estoy enfermo, que no puedo ir”, lo desconcierta, y compromete su formación ética¿ Como va a defender la verdad, si es cómplice de nuestras mentiras?
Otras veces mentimos para no herir los sentimientos de los demás. Si la tia nos da un regalo que nos desagrada y le decimos” Está precioso, muchas gracias. Lo voy a poner en medio de la sala para que luzca”, el niño sabría que no estamos diciendo la verdad, y eso nos coloca en una situación difícil, aun cuando se trate de mentiras piadosas. Es mejor intentar otro tipo de respuestas: ”Qué amable eres por traernos un regalo. Agradezco mucho tu generosidad”.
Existen situaciones delicadas en las que decir la verdad puede causar daño o dolor a alguna persona
En estos casos, tendremos que ayudar a nuestro hijo a analizar con detenimiento la situación y a revisar el orden de importancia de sus valores para tomar la decisión.
Si el niño vio a su amigo copiar en el examen del que depende que pase el año, y la maestra sorprendida por los buenos resultados, le pregunta si él sabe si hizo trampa, el niño tendrá que valorar las consecuencias para su amigo, la lealtad que le debe y la honestidad con su maestra. Al reflexionar sobre estos casos complicados va formando su criterio y se va acercando a la plena autonomía.
Cuando el niño reconoce una falta o acepta una mentira es porque espera nuestra confianza y comprensión
Si el niño nos dice : “ya me entregaron calificaciones en la escuela , pero la escondí porque reprobé español”, debemos apreciar el valor de su honestidad y ayudarlo a buscar la solución al problema: “Que bueno que te atreves a admitirlo,¿ Por que crees que te fue mal? ¿Qué piensas hacer? ¿En que puedo ayudarte?” Si se siente apoyado por nosotros es probable que siga siendo sincero y admita sus errores para que le ayudemos a corregirlos.
Debemos ser muy cuidadosos para no acusar al niño de algo que no sabemos si hizo o no
Sospechar y desconfiar de nuestro hijo, acorralado para que nos diga la verdad sin darle la oportunidad de expresarse, o amenazarlo y castigarlo sin estar seguros, es algo que el niño vive como una gran injusticia Si nos equivocamos en nuestra acusación, tenemos que admitirlo ante el niño y pedirle una disculpa.



PRÓXIMO: MENTIR Y ROBAR II