Menu:

Buscar por fecha:

<   noviembre 2017   >
DomLunMarMieJueVieSab
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
2627282930  
Buscar:

Patrocinios:

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

H. Congreso del Estado de Chiapas

INQUIETUD ELECTORAL EN CHIAPAS

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 23-01-2017 | [Imprimir]
Noé Juan Farrera Garzón

En nuestra entidad se ha desatado una verdadera epidemia de futurismo y una guerra entre
los diferentes precandidatos que tienen como inmediata aspiración lograr una de las candidaturas a la gubernatura de Chiapas. Las posibles son las del PRI-Verde-PES-PANAL y algún otro asociado. Otra de las candidaturas será la del PAN que es posible que entre solo a la contienda. Otra candidatura factible es la del PRD y la de Morena que es el partido del Peje. Hay partidos locales que tienen membresías intrascendentes pero que hacen muy bien el papel de rémoras para exigir su ración.

Para esas candidaturas hay muchos tiradores, aunque parece que el mayor número de aspirantes está para el tricolor y para el Verde. Hay funcionarios que ya están en campaña y andan en calidad de peregrinos pidiendo posada y claro está; regalando fertilizantes, despensas y estableciendo compromisos.

Vale la pena recordar el axioma político de Don Porfirio Díaz, que en épocas preelectorales solo exclamaba desde lo alto: “no me alboroten a la caballada”, pero la caballada chiapaneca está que no cree en nadie y se liberaron de los avíos y andan con la rienda suelta.

Desafortunadamente aquí cabe muy bien el dicho del eximio cacique guerrerense Rubén Figueroa, cuando se empezó a generar la inquietud para la sucesión de Luis Echeverría dijo que “estaba muy flaca la caballada” al referirse a los suspirantes para 1976. En Chiapas la caballada no está precisamente gorda, sino que está flaquísima; salvo honrosas excepciones.

Como en Chiapas el enemigo real a vencer es el PRI, se hace necesario que la selección sea cuidadosa y si es posible con precisión quirúrgica; por lo tanto es aconsejable que el CEN y el Comité Estatal del PRI depuren la lista y el candidato se decida por una elección interna.

Aparte de los funcionarios partidistas el partidazo debe tomar en cuenta a los priístas valiosos, que los hay. Entre ellos está Manlio Fabio Beltrones que a pesar que optó por renunciar al Comité Nacional del PRI, jamás ha abandonado las actividades políticas, donde teje con especial finura y sabe en qué momento sumarse y también cuando sumirse.

Hace escasamente un mes, fue Manlio invitado al gabinete de Peña Nieto y Beltrones decidió abstenerse. En lugar de “poner sus barbas a remojar”, prefirió salirse de la peluquería.

Precisamente, uno de los discípulos de Beltrones, el diputado Willy Ochoa, que colaboró con el sonorense como Secretario de Organización del CEN del PRI, después de su desempeño como diputado federal; es miembro destacado de la diputación chiapaneca en el Congreso local, donde ha tenido una apretada pero efectiva labor política, recorriendo regiones clave de nuestra entidad para no dejar que languidezca el priísmo chiapaneco, sin estridencias de ninguna clase.

Una de las características de Willy Ochoa es la disciplina con la que se conduce; que ha hecho que en los cargos que ha desempeñado siempre entregue buenas cuentas.

Y ante los trabajos que realiza Ochoa Gallegos al interior del Estado, no podemos descartarlo como un posible candidato fuerte a la gubernatura.

Si se lleva a cabo la elección interna, tendrá efectos legitimadores del candidato que los chiapanecos elijan como abanderado del tricolor.

Si se designa a los candidatos cupularmente, con los desbarres que acostumbra Ochoa Reza, pondrá en peligro el éxito del PRI en la próxima elección de julio de 2018. A menos que el tal Ochoa Reza por instrucciones o caprichos de las alturas manden al tricolor en Chiapas a hacer la pelea equivocada.