Menu:

Buscar por fecha:

<   marzo 2017   >
DomLunMarMieJueVieSab
   1234
567891011
12131415161718
19202122232425
262728293031 
Buscar:

Patrocinios:

Universidad Tecnolog�ca de la Selva

Partido Acci�n Nacional - Chiapas

Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas

Universidad Intercultural de Chiapas

SAGARPA

H. Congreso del Estado de Chiapas

Poder Judicial del Estado de Chiapas

EDUCAR

Categoría: Opinión | Colocada por: ASICH | Fecha: 14-11-2016 | [Imprimir]
PITA LADDAGA

APRENDER A SER III

TERCERA HERRAMIENTA: OPORTUNIDADES DE SUPERAR RETOS


Al sentirse capaz de hacer bien las cosas refuerza la autoestima del niño

Cada vez que nuestro hijo intenta y logra algo, su confianza se fortalece. Cuando
consigue andar en bicicleta, aprender a leer, caerle bien a sus amigos o hacer una investigación para la escuela, se siente bien y seguro de su capacidad. Mientras más competente se considere, más satisfecho estará y más arriesgará a resolver situaciones en las que pueda equivocarse.
En la edad escolar tenemos que dar atención especial y un gran apoyo a nuestro hijo, pues son años críticos en su desarrollo
El niño necesita oportunidades de ejercitarse en distintas actividades y de probarse en retos que pueda superar. A los padres nos corresponde animarlo a vencer las dificultades y a persistir en sus intentos de mejorar; encontrar sus cualidades únicas, saber para qué tipo de actividades es más hábil y darle las facilidades para desarrollar sus talentos.
El niño aprende a confiar en sí mismo sí sus padres confiamos en él
No ayudamos al niño si hacemos lo que él es capaz de realizar o si intervenimos cuando él trata de encontrar la solución. El apoyo innecesario es una crítica oculta: “No eres capaz de hacerlo bien, así que lo hago yo”
Si él nos pide ayuda o nos pregunta que hacer, en vez de darle respuestas o consejos, conviene hacerlo reflexionar: “¿Qué crees que pasaría si …?. “¿Cuál sería tu decisión en caso de …?”, “¿Piensas que ayudaría el que…?”
Si el niño se siente inseguro, hay que manifestar nuestra confianza y recordarle las habilidades que ha demostrado en otras ocasiones: “Tú resolviste anteriormente aquella situación, así que tienes la capacidad de hacer esto”.
Lo que el niño cree que es capaz de realizar – y lo que no- es una fuerza muy poderosa para limitar sus capacidades o hacerle crecer.
No es necesario que el niño sea perfecto
Los padres desalentamos a nuestros hijos cuando les planteamos metas demasiado altas o imposibles de alcanzar ( sacar puros dieces, meter más goles que los demás, no ensuciar los zapatos en la escuela). Si le exigimos que actúe por encima de sus capacidades o de su edad, se sentirá frustrado, incompetente, y dejará de intentar cualquier cosa que no esté seguro de hacer a la perfección.
Las felicitaciones negativas como: “Está bien, pero si tu quisieras, mejorarías tus calificaciones” o “ Ya era hora de que arreglaras tu cuarto” lo desaniman, pues le hacen sentir que nunca es suficientemente bueno.
Las situaciones que lo hacen sentir útil fortalecen su autoestima
El niño necesita saber que es capaz de ayudar y que su apoyo es apreciado. En casa existen infinidad de ocasiones para colaborar: regar las plantas, darle de comer al perro, jugar con su hermanita. Si los padres fomentamos y agradecemos su disposición a contribuir al bienestar de la familia, el considerará natural cooperar también con sus compañeros y con los maestros de la escuela, o formar parte de grupos en los que realice acciones a favor de otras personas.
CUARTA HERRAMIENTA: EL AMOR
En la primaria, el niño necesita sentir que pertenece y tiene un lugar en su familia, que ahí es importante, único e insustituible.
El niño necesita estar seguro de que nuestro amor no depende de lo que haga sino de lo que es; de que , aunque le pongamos límites, y en ocasiones no aceptemos su conducta, estaremos siempre dispuestos a apoyarlo y a recibirlo en nuestros brazos.

PRÓXIMO: EL CAMINO HACIA LA LIBERTAD